sábado, 30 de abril de 2011

Poemas del primero de enero. Teresa Bravo Buñón

http://lialdia.com/2011/01/poemas-del-primero-de-enero-maria-teresa-bravo-bunon-2/

Nací en Nochevieja. Un día muy especial para nacer y celebrar ,eso me permite ser más consciente que un fabuloso libro con páginas en blanco que se me regala el Uno de Enero y-como un milagro – volver a quebrar las manecillas de un reloj, para empezar otro, con un segundo más de vida.
Empiezo el año escribiendo versos. Es una tradicion que me llena de entuasiasmo, tanto como escuchar el concierto de valses desde Viena o ver siempre el amanecer del Primer día del año .
Hoy que el calendario está todavía a la grupa de un potro revoltoso y fugitivo , os regalo estos poemas del PRIMERO DE ENERO .
Feliz 2011 a todos.
PATA DE GALLO EN TRAJE LAMÉ CON COLA
“Se llega a ser lo que se es.
Nadie cae del viento,
Ni piedra se hace flor”.
José Carlos Castaños
Nunca supe de monotonías
Mis días no tuvieron quietud,
ni equinoccio y cuantos más yerros
en las encrucijadas más sapiencia adquirí
para el bagaje de la vida.
Es cierto que , a veces , pretendí ser
el pío San Martín de mendigos
que eran falsos y en vez de compartir frío y capa
me expoliaron hasta dejarme desnuda
en medio de un ventisquero.
También fui Robin Hood de los bosques
calcinados o Juana de Arco de los imbéciles.
Pero ¿A qué quejarme si viví para quién amaba
y en el amor puse la complacencia y el coraje
de los filántropos?
En el espejo mágico de mis viejos poemas
me reconozco y palpo cada íntimo tesoro
de mi alma, es entonces cuando saco al balcón,
para airearlas ,dos tres insumisiones
son unos noes rotundos y sonoros,
-como pedradas certeras en la frente de los necios-.
De tarde en tarde me vuelvo el Simbad
de la Ruta de las Especias y emprendo una travesía
que cruza mi destino y me llena de asombrosas serpentinas
o de violines en rapsodias húngaras incitándome
a la atolondrada cabriola de la vida
en su danza descalza sobre fuego.
Y cada Nochevieja hago balance
de quebrantos y júbilos,
Pero los júbilos siempre me desestabilizan la balanza
y por ellos brindo :
Por los días que aún no he vivido,
Por los versos que aún no he escrito,
Por los labios que aún no he besado…
Porque, no obstante, aún sigo poseyendo
el rico patrimonio de la esperanza.
EL VALS DEL PRIMERO DE ENERO
Volver a los diecisiete
después de vivir un siglo
es como descifrar signos
sin ser sabio competente,
volver a ser de repente
tan frágil como un segundo…
(Violeta Parra)
Yo danzo descalza sobre el hielo del invierno
que sueña con las rosas de la primavera
en un vals resplandeciente
que me reestrena la vida.
Mil violines para mí en un círculo
que levita y se agiganta
hasta devolverme a la muchachita
adolescente que pregona
girando y girando
por el pasillo de su casa :
“Hoy cumplí diecisiete años”
Celebro así el rito de lo desconocido
inventando nuevos pasos, nuevas métricas
o puros neologismos de las cosas ;
mientras bailo, versifico o vibro
sin poso lastimoso de nostalgias .
Y pregono a todos con gozo
-Como aquel año de tan lejanísima memoria -
la edad de mi corazón insumiso:
” Hoy cumplí diecisiete años”.
POEMA DE PRIMERO DE ENERO
Siempre ante ti esa blanca planicie
de nieve esperando ser hoyada.
El mapa virgen donde los sueños
se cartografiarán en puro devenir.
La partitura que espera las claves de sol
para amanecer en música de pájaros.
El cheque en blanco esperando
la rotundidad de tus cifras.
El trigal que balancea su victoria
de futuro pan y de fortuna .
La autopista libre de peaje,
por donde correr con tu rojo Ferrari .
El escote en V hasta el ombligo de la vida
insinuando su gozo exuberante .
DESEMBARCO EN LAS ISLAS MÁGICAS DE AGOMEZ
Y el día amaneció con perfume de versos y rosas y fui a desembarcarlos en las islas mágicas de Agómez.
Caramelo fue la mañana y ositos de goma translúcidos, para ambos.
Tomé posesión con mi simple estandarte de un palito de canela y una bandera con un hipocampo que le dibujó una sonrisa.
Hace ya tiempo que empecé a escribirle un cuaderno de bitácora para llegar a su orilla
Mi tinta no fue algo que pudiera dejar una mácula o borrón de descuido por el vaivén de las olas. Tampoco le escribí con carmín en los espejos, sino que mi caligrafía fue con chocolate y con hilos de caramelo.
No obstante, yo no sé de estrategias de conquista, invasión o pillaje, ni de esgrima, florete o cañones,pequeñas son mis manos y sólo pueden sostener plumas. Con ellas amaso el pan de mi hijo, imploro, acaricio, curo y enciendo velas. Mis manos comadronas con que escribo, plancho y limpio los mocos a los niños de la escuela. Y tejo, construyo jirafas o barquitos de papel y zurzo calcetines y hasta alguna noche le he zurcido a él, el alma con ternura.
Traje conmigo el rico patrimonio de la esperanza y la catarata del asombro y la sorpresa.
Y un cofre de bucanero repleto de estuches de rojo terciopelo, para llenarlo de nuestras más queridas joyas que son nuestros versos.
Por la tarde le regalé la luz de otros puertos, de otras rutas de la Especias en el eco de un teléfono. y en el crepúsculo me volví una simple bengala encendiendo la magia aprehendida en noche de Reyes.
Escribimos la misma carta de ilusión y la echamos al buzón cruzando los dedos de la suerte y de la magia. Nos hemos convertido, gozosamente, en argonautas abrazados al mismo timón de los sueños.
En las islas de Agomez las estrellas parecen tan cercanas esta noche que las cazamos con la mano.

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